Trepadoras: clematis, glicina, hiedra, tunbergia, lonicera, guisante de olor...
Plantas y flores: cortaderia, clavel, salvia, cineraria, verdolaga, pimiento, verbenas, vincas, celosia cristata, azulejo, peonia, margarita, geranio, capuchina, hypericum, violeta, clavelina...
Árboles y arbustos: acacia, ajedrea, arce, higuera, fresno, durillo, olivo, almendro, ciruelo, roble, encina, alcornoque, sauco, madroño, boj, brezo, allanto, taray, rosales, aliso, carpe, almez, espino, plátanos, cipreses, limpiatubos, enebro, fotinia, laurel, cotoneaster, mirto, lavanda, lantana, yucca, granado...
Césped y sistemas de riego eficientes
¿Es realmente el césped necesario? Ésa es una pregunta reiterada para muchos paisajistas y jardineros, ya sean profesionales o novatos, que ven en este elemento vegetal un verdadero quebradero de cabeza, no sólo respecto a su mantenimiento, sino a los recursos hídricos disponibles y al gasto económico.
Antes de decidirse por esta bonita opción, cabe plantearse la posibilidad de otras alternativas, como es el caso de las plantas tapizantes, funcionales, decorativas y muy asequibles en cuanto a inversión de recursos y esfuerzo. Si en la zona donde vives no llueve mucho, desecha el césped.
Respecto a la administración del agua, siempre que sea posible recurriremos a sistemas de riego automatizados, que nos permitirán mantener el control del agua y temporizar las irrigaciones.