La primera medida en cuanto a los plásticos es intentar reducir su consumo; los consumidores muchas veces tenemos la última palabra al poder rechazar productos con envases excesivos o innecesarios.
Las principales ventajas de la reducción en la fuente son:
-Disminuye la cantidad de residuos; es mejor no producir residuos que resolver qué hacer con ellos.
-Se ahorran recursos naturales, energía, materia prima y recursos financieros.
-La reducción en la fuente aminora la polución y el efecto invernadero. Requiere menos energía transportar materiales más livianos. Menos energía significa menos combustible quemado, lo que implica a su vez menor agresión al ambiente.
A la hora del reciclaje intenta separar la mayor cantidad de plásticos posibles y llevarlos al correspondiente contenedor de punto limpio, o a los contenedores amarillos en caso de que tu localidad cuente con esta recogida selectiva.